Cómo está cambiando el gravel: las tendencias que marcarán 2027

Publicado por Pep Fontanals on 09.10.26

Cómo está cambiando el gravel: las tendencias que marcarán 2027

El gravel nació como una forma de explorar nuevos caminos lejos del tráfico y de las limitaciones de la carretera. Durante años fue sinónimo de aventura, bikepacking y largas jornadas sobre terrenos cambiantes. Sin embargo, la disciplina está viviendo una transformación acelerada. Las bicicletas son más rápidas, las competiciones tienen cada vez más protagonismo y las marcas están desarrollando productos específicos para un ciclista que ya no busca únicamente escapar, sino también rendir.

De cara a 2027, el gravel se encuentra en un momento fascinante. Lejos de evolucionar en una única dirección, está dando forma a dos corrientes claramente diferenciadas: el gravel de competición y el gravel de aventura. Entre ambas aparecen nuevas tendencias que definirán el futuro de una de las modalidades con más crecimiento del ciclismo.

El gravel es cada vez más rápido

Basta con observar las bicicletas más deseadas del momento para entender hacia dónde se dirige una parte importante del mercado. Modelos como la Specialized Crux, la Cannondale SuperX, Cube Nuroad o la Orbea Terra Race están diseñados para rodar deprisa sobre pistas y caminos rápidos.

Las geometrías son más agresivas que hace unos años, los cuadros son más ligeros y la respuesta de la bicicleta se acerca cada vez más a la de una bicicleta de carretera moderna. La eficiencia se ha convertido en una prioridad y conceptos como la reactividad o la transferencia de potencia tienen más importancia que nunca.

Esto no significa que el gravel haya perdido su esencia, pero sí que una parte importante de la industria ha entendido que muchos ciclistas buscan bicicletas capaces de mantener velocidades elevadas durante horas sin renunciar a la versatilidad que caracteriza a esta disciplina.

La competición está redefiniendo el gravel

La llegada de grandes nombres del ciclismo profesional a las pruebas de gravel ha acelerado esta evolución. Las series internacionales y las carreras de alto nivel han contribuido a cambiar la percepción de una disciplina que cada vez atrae a más corredores procedentes de la carretera y el mountain bike.

Hoy es habitual ver a ciclistas profesionales disputar pruebas de gravel con el mismo nivel de preparación, estrategia y material que emplean en otras competiciones. Como consecuencia, las marcas están desarrollando bicicletas y componentes pensados para responder a estas nuevas exigencias.

La influencia de la competición no solo afecta a los cuadros. También se refleja en las ruedas, los neumáticos, las transmisiones y la posición sobre la bicicleta. El rendimiento ha pasado a ser un factor decisivo en el desarrollo de muchos productos.

La aerodinámica ya forma parte del gravel

Hace apenas unos años parecía impensable hablar de aerodinámica en una bicicleta gravel. El confort, la estabilidad y la capacidad de adaptación al terreno eran los argumentos principales. Hoy la situación es muy diferente.

Cuadros con perfiles optimizados, cableado completamente integrado, manillares más estudiados aerodinámicamente y ruedas de perfil medio son cada vez más habituales. Las marcas han comprendido que una mejora aerodinámica, por pequeña que sea, puede traducirse en una ganancia importante cuando se circula durante horas a alta velocidad.

Además, muchas pruebas actuales combinan largas secciones de pista rápida donde la resistencia al aire juega un papel mucho más importante de lo que muchos ciclistas imaginan. Por ello, veremos cada vez más bicicletas gravel incorporando soluciones heredadas directamente de la carretera.

Las ruedas de 32" llegarán al gravel como nuevo estándar

Una de las tendencias más interesantes para los próximos años no afecta al neumático, sino a las propias ruedas. Después de revolucionar la carretera, las llantas de 32 milímetros están empezando a abrirse camino en el gravel.

Este tipo de ruedas permite trabajar mejor con neumáticos anchos, mejora la estabilidad lateral y optimiza la forma de la cubierta. El resultado es una mayor superficie de apoyo, una mejor sensación de control y una conducción más precisa sobre terrenos rotos.

Si hay una tendencia que empieza a ganar fuerza de cara a 2027 es la adopción de ruedas de 32 pulgadas en las bicicletas gravel más "top". Cube será una de las primeras marcas en apostar por este formato con un nuevo modelo que llegará el próximo año. Igual que los neumáticos anchos se han convertido en la norma, las llantas más anchas parecen destinadas a convertirse en el siguiente paso lógico de la evolución.

Dos caminos: gravel de competición y gravel de aventura

Quizá la gran conclusión de todo este proceso es que el gravel ya no puede definirse de una única manera. Por un lado encontramos bicicletas gravel orientadas al rendimiento, más ligeras, rápidas y aerodinámicas. Son modelos pensados para carreras, marchas de larga distancia y ciclistas que buscan exprimir cada vatio.

Por otro, siguen creciendo las gravel enfocadas a la aventura. Cuadros con numerosos puntos de anclaje, capacidad para neumáticos muy anchos, geometrías más cómodas y espacio para transportar equipaje durante varios días.

Lejos de competir entre sí, ambas tendencias están fortaleciendo el gravel. La disciplina es hoy más diversa que nunca y permite encontrar una bicicleta adaptada prácticamente a cualquier forma de entender el ciclismo.

El gravel de 2027 será más especializado

Si algo parece claro es que el gravel seguirá creciendo, pero también especializándose. Veremos bicicletas más eficientes, componentes desarrollados específicamente para esta modalidad y una influencia cada vez mayor de la competición profesional. Al mismo tiempo, el espíritu aventurero que impulsó el nacimiento del gravel continuará muy presente en aquellos ciclistas que siguen viendo cada pista y cada camino como una invitación a descubrir nuevos horizontes.

La gran diferencia es que, en 2027, habrá más maneras que nunca de disfrutar del gravel. Y precisamente ahí reside la mayor fortaleza de una disciplina que no deja de reinventarse.